Recordatorio: limpiar las brochas de maquillaje YA

Lectoras mías muy amadas: os traigo un aviso de interés público para recordaros limpiar las brochas de maquillaje, vuestro tocador y vuestras pinturas de guerra.

Y cuando os digo que lo hagáis, quiero decir que vayáis a ello HOY MISMO. Es una orden.

Y ya que os ponéis, recordad que las esponjas, neceser, pinzas, tijeras, sacapuntas y frasquitos potinguiles varios hay que asearlos y desinfectarlos también.

Caducidad cosméticos de ojos

Algunas normas generales… ¿cuanto tiempo lleva abierto y expuesto a la contaminación eso que te pones en los ojos?

Mirad también la fecha de los potis que tenéis abiertos, y tirad esa máscara de pestañas del verano pasado (espero que sea del verano pasado), sin piedad. Deshaceos de todo lo viejo, deslucido e inútil que os lastra para dar comienzo a la primavera 2017 como se merece.

Sí, sé que no es tan entretenido y estimulante como probar alguna técnica nueva, o indagar productos y truquis top secret para mejorar vuestra piel u ocultar cualquier desastre cutáneo, pero es sin duda más barato y os aseguro que veréis los resultados.

En mi caso, si dejo pasar como mucho una semana (y esto es demasiado) sin lavar mis brochas, mi piel lo paga, da igual cuanto me gaste en productos ni que rutinas use para cuidarla. Además, una vez purificadas de maquillaje acumulado, células muertas, sebo y otras porquerías, las brochas limpias “agarran” mejor el producto, de modo que éste se gasta menos, y la aplicación mejora muchísimo.

Y si sois vagas y rácanas como yo tampoco hay excusa, ya que se hace en un momento al ir a lavaros las manos, con gel de baño o con jabón sólido, lo que prefiráis.

Hazlo como prefieras, pero hazlo

Hay quien opta por humedecer una pastilla de jabón, frotar un poco las brochas por la superficie, aclarar y dejar secar; los jabones de coco y de Castilla parecen ser los preferidos de potiadictas amateurs y profesionales.

Como en mi casa no se compra jabón en barra desde hace siglos, yo las mías las lavo a mano con un poco de gel de ducha o de champú, lo que esté más a mano… le echo algún chorrito más al tazón que uso para poner las brochas en mi tocador, así limpio todo de una vez. Froto con cuidado, y si hace falta un poco más de limpieza profunda, como con las brochas de base o concealer mineral, pongo una gota más de gel en el pelo de la brocha les doy otro restregón, sin tirar de los pelos (¿acaso te gustaría que te lo hicieran a ti?).

Otro tip recomendado por las poti-expertas es ponerle a la brocha una gota de aceite para ablandar la acumulación rebelde, antes de proceder a enjabonar. Esto es especialmente efectivo para aquellos pinceles que uséis para el delineador líquido o gel, polvos compactos y maquillaje waterproof o con factor de protección solar, pero no olvidéis enjabonar muy bien para retirar el aceite.

Yo personalmente uso aceite de girasol, que es el que tengo en el armario de baño, y no lo hago con mucha frecuencia, ya que encuentro que hacerlo en exceso apelmaza y engrasa los pelos más de la cuenta, y luego son más difíciles de limpiar bien… además con frecuencia uso maquillaje mineral en polvo, por lo que tampoco me parece necesario.

Por otra parte este método tiene la ventaja de acondicionar el pelo de la brocha, lo cual viene bien con tanto lavado, y sobre todo si tenéis mi mal hábito de rociar con alcohol los pinceles cuando se va acabando la semana y aún no los he lavado (se puede hacer alguna rara vez, pero sin pasarse: el alcohol es tan malo para el pelo de la brocha como para el de las personas).

limpiar las brochas de maquillaje

A veces me apetece comprar más brochas para mi colección… luego recuerdo que tengo que lavarlas y se me pasa.

Al aclararlas y ponerlas a secar, conviene recordar dos cosas: 1) darle forma al pelo para que no se abra y se estropee la brocha, y 2) doblar o enrollar una orilla de la toalla, a fin de apoyarlas algo inclinadas cabeza-abajo como en la imagen; esto ayuda a evitar que el agua humedezca demasiado el pegamento y haga que la brocha acabe perdiendo pelos.

Hay quien incluso va más allá y limpia sus brochas según su tipo y uso, utilizando tal o cual producto para limpiar las de pelo natural o sintético, de colorete, de delineador… personalmente no soy capaz de mostrar tanta dedicación a mis brochas de maquillaje, ni siento que me haga falta: varias de las que muestro en la imagen tienen hasta 10 y 12 años conmigo, y hasta alguna hay que compré hace más de 15 años, aún en perfectas condiciones; todavía no he tenido que reemplazar alguna que haya llegado al final de su vida útil, aunque tened también en cuenta que mis brochas sólo son de uso casero y personal.

¿Quien quiere restregarse gérmenes en la cara?
cute giant microbe

Representación kawaii de lo que pulula por tu tocador, que no es ni de lejos tan monín. Ah, y por el amor de Dior, no se te ocurra googlear imágenes de infecciones de S. aureus. De nada. Foto de Stéphane Magnenat en Flickr, CC BY-SA 2.0.


Las esponjas de maquillaje hay que limpiarlas aún más seguido que los pinceles y reemplazarlas con frecuencia: la función natural de las esponjas es absorber todo lo que pillan, incluyendo bacterias y guarrerías varias, y una vez que estas okupan tu esponja es casi imposible sacarlas de ahí; por esa razón no soy muy fan de esta herramienta.

Ni siquiera tengo una Beauty Blender, porque teniendo en cuenta la frecuencia con la que es preciso cambiarlas (el fabricante de esa marca recomienda hacerlo cada 3 meses), hasta las copias barateras me acaban pareciendo un despilfarro; además, aunque hay a quien esto le parece repulsivo, prefiero aplicarme cosas como la bb cream con los dedos…  si lo avala el maestro François Nars, no soy yo quien para ir en contra. Para otras cosas más precisas, prefiero gastarme el dinero en una buena brocha, que además de valer para dar el acabado que quiero al maquillaje, me durará años y es fácil de mantener en condiciones higiénicas.

Hablando de esto, también me dan curiosidad esas cositas lavables de silicona para aplicar y difuminar el maquillaje – me cuesta llamar “esponja” a esos objetos sospechosamente parecidos a implantes mamarios – que tomaron las redes por asalto hace unos meses… si alguna de vosotras ha incorporado esta herramienta a su tocador ¡contadme que tal os va!

O también, si alguna de mis lectoras ha probado ya el truco ese de usar un relleno de sujetador para ver si funciona, contádmelo también: es en nombre de la ciencia. De momento, ya hay a quien se le ha ocurrido vestir la B-Blender con un condón (bien lavado y deslubricado, por supuesto) para hacer las veces de sili-esponja.

Desinfecta todo, todo y todo

Más cosas que me gusta tener en mi tocador para intentar mantener la mugre a raya: alcohol sanitario de 96º y algodón, toallitas húmedas y gel antibacterial para las manos.

El alcohol acaba con todos los bichillos excepto los hongos, por lo cual hay que evitar guardar potingues en sitios de elevada humedad como el baño. Yo jamás me siento al tocador sin haberme lavado las manos, pero me gusta tener el gel de manos cerca para una limpieza rápida tras aplicar o difuminar maquillaje con los dedos. Las toallitas no las gasto mucho, pero vienen bien para limpiar rápido las brochas que uséis con productos cremosos.

Touched by His Noodly Appendage - FSM

Touched by His Noodly Appendage, de Arne Niklas Jansson (CC0). Me pintaría en el lugar de Adán, y a mi amado Wayne Goss en el lugar del FSM.

En mi tocador se da la circunstancia adicional de que hace varios años experimenté una especie de furia desbocada por las sombras de ojos: color que veía, color que quería. Como resultado, hoy tengo suficientes sombras viejas como para crear mi propia versión de la Capilla Sixtina en mi techo (hmm…), incluso después de darle a mi madre mi paleta favorita de Coastal Scents.

OJO: una vez dicho esto, que conste que desaconsejo regalar maquillaje usado a vuestras poti-adictas más cercanas (o a nadie), sobre todo si tenéis una miseria de piel como la mía… la cosa es que Nessie-madre se enamoró de la dichosa paletita y yo no era capaz de negársela (era la Mirage de 88 sombras, y cierto es que tiene unos colores preciosos); así pues, me aseguré de bautizársela bien con alcohol antes de usarla, y por lo que sé no le ha dado problema alguno.

loose eyeshadows

Las joyas de mi colección sombril… tengo más, pero las sombras sueltas en polvo son mis favoritas.

En fin, que incluso tras deshacerme de unas cuantas, aún tengo demasiadas sombras de ojos que en principio ya debería haber acabado, por lo que me he prohibido a mí misma comprar más nuevas hasta… bueno, debería ser hasta el fin de los tiempos, pero me conozco; en mi descargo, sí diré que la última vez que compré una sombra de ojos nueva fue hace más de un año (las que me han regalado la familia y allegadas no cuentan como pecado…)

Sombra aquí, sombra allá…

Así pues, mis sombras viejas tienen que estar limpias e higiénicas sí o sí, y para ello tengo el spray con alcohol para rociarlas tras su uso. Hay quien llega hasta el punto de raspar la capa superior de cada sombra para retirarla, y a continuación rociar con alcohol, pero esto ya es demasiado quisquilloso para mí. Le veo sentido para una maquilladora profesional que trabaja con muchas personas, pero lo mío es mío. En esto, mis adorados polvos minerales sueltos me lo ponen más fácil: simplemente paso un algodón empapado en alcohol por el botecito y la tapa.

También advierto que el método de rociar alcohol con spray para desinfectar el maquillaje tiene sus detractores, quienes sostienen que se corre el riesgo de estropearlo y prefieren desinfectar con los productos especiales para cosméticos que ofrecen varias marcas. Como no me apetece gastarme el presupuesto potinguil en estas cosas (que clasifico en la categoría de gastos aburridos), yo nunca he usado otra cosa que alcohol de 96º para desinfectar el maquillaje y aún no me ha pasado que se me estropee o se altere la textura de ninguno, pero de todos modos, avisadas estáis.

Caducidad de productos labialesEn cuanto a pintalabios, bálsamos y delineadores de labios y de ojos, el truco está en raspar una capa muy fina o bien sacarle punta, para luego sumergirlos en una taza o vasito con alcohol durante unos 30 segundos, sacarlos y dejar que el alcohol se evapore. Pasa un algodón con alcohol por la tapa y el dispensador también.

Naturalmente, esto sólo vale para lápices y barras de labios de toda la vida, no para glosses, y viene bien si te has puesto el pintalabios o lápiz estando enferma. Yo es que hace años que no tengo ni un resfriadillo, ni presto jamás mis pinturas a nadie (puaj). Así que la verdad es que normalmente uso mi pintalabios poblado de microorganismos, ya que es lo que más se me olvida limpiar, y aún sigo viva y sin enfermar, para disgusto de algunos.

Poti-zombies en el tocador
Caducidad cosméticos faciales

En el caso de productos anti-edad o anti-acné formulados con activos (AHAs/BHAs, vitamina C, etc.), la fecha de caducidad puede ser tan breve como 3 meses (esa tiquismiquis y delicada vit. C que hay que guardar en el frigo para que no se oxide tan rápido) a poco menos de un año (como lo que lleva FPS).

Todas tenemos zombies en el tocador… son cosas que deberían estar ya liquidadas y en el cielo de los potingues, adonde espero ir yo también algún día, pero como un día nos dio por comer más con la vista que con el estómago, pues ahí están a medio terminar, mucho después de pasar la fecha de caducidad.

Siendo completamente honesta, aunque aconsejo tener en cuenta las advertencias de los fabricantes, en lo personal también soy un poco enemiga de la obsolescencia programada… yo si no le veo nada raro, mal aspecto, hongos (me ha pasado con algunas botellas que llevan siglos en la ducha) u olores sospechosos a mis cosméticos, sigo usándolos hasta acabarlos aunque haya pasado la fecha, y hasta ahora no he tenido ningún problema serio, siempre que procure mantener limpios los envases y dispensadores, como os digo.

En el caso de artículos de aseo y cuidado corporal, todo lo más que suele pasar es que pueden perder efectividad, como la pantalla solar, que ya no sirve para proteger de los rayos UV al año de abrir el envase… por lo que esa pantalla que quedó sin acabar en el bolso playero del verano anterior ya sólo vale para hidratar. No obstante, si tenéis propensión a problemas cutáneos o infecciones oculares y demás, o sois partidarias de usar cosméticos más naturales y bajos en preservativos, mejor hacer limpieza regular.

Caducidad productos de aseoLa máscara de pestañas y el delineador líquido están considerados como el producto más propenso a contaminarse, e idealmente no deberían usarse por más de 3-4 meses, pero lo cierto es que yo no tiro mi máscara sino cuando se acaba o se pone espesa, lo cual suele ocurrir hacia los seis meses de abierta, que en principio es la fecha límite de uso. Ah, y que conste que cuando digo tirar, quiero decir lavar y separar los plásticos y llevarlos al contenedor de reciclaje (si lo de lavar os da pereza como a mí, es más cómodo meter todo en un cubo pequeño, llevarlo a la ducha de modo que recoja el agua caliente y jabonosa que cae, y dejar los envases unas horas en remojo), las cosas como los esmaltes de uñas secos al punto verde de recogida, etc.

Lo mismo va para los lápices de ojos, pero estos al menos son más fáciles de desinfectar siguiendo el método antes indicado, y con los productos de ojos sí que soy más maniática.

Y para finalizar, una breve diatriba

Me horrorizo cuando estoy en una tienda de cosmética, y veo a alguna probarse los testers de maquillaje directamente en la cara… pero so loca ¿sabes tú cuantas manos desaseadas han toqueteado eso que te estás poniendo? ¿Cuántos morros babosos se han embarrado ese pintalabios, por cuantos párpados con orzuelos ha pasado esa mascara o esa sombra? ¡Ajjj!

Es de un ascazo nivel: tocar un ejemplar de Cincuenta Sombras de la biblioteca pública… me parece tan repugnante que casi me dan ganas de arrebatarle el producto de la mano a la incauta, igual que haría con mi sobrinita si pillara unas tijeras o un bote de matarratas.

Bueno ¿es que aún seguís aquí? ¿No os ha dado suficiente asco toda esta historia de gérmenes, patógenos y brotes en potencia campando a sus anchas por vuestro tocador y neceser? Corred a limpiar vuestro arsenal… ¡ya!

 

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2 Comments on "Recordatorio: limpiar las brochas de maquillaje YA"

¡Gracias por comentar!

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Joanna
Guest

Muy buen post y muy completo. Por cierto, yo he probado una “esponja” de silicona y no me gusta nada. El maquillaje aplicado con ella no se funde con la piel, resbala y el resultado es muy feo. Su única ventaja es que se limpia fácilmente.

Besos

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