Reseña: mascarillas Beauty Friends II de Vanedo

Beauty Friends II sheet masks

Mascarillas Beauty Friends II

Hace varias semanas se me ocurrió la genialidad de entrar en una tienda de cosmética coreana en mi ciudad, y por supuesto acabé picando con estas mascarillas Beauty Friends II de Vanedo.

Mi próxima compra debería ser unas anteojeras de esas para los caballos… para empezar, normalmente no soy muy mascarillera, y además le cogí algo de yuyín a las mascarillas coreanas tras el último escándalo, de modo que hasta hace poco tenía en pie una especie de moratoria de uso de mascarillas de celulosa made in Korea. O made in cualquier sitio, en general, pero en esta ocasión me pudo la sed invernal de mi piel y el precio económico de estas mascarillas, a unos 2€ (en Ebay se consiguen más baratas, pero me da pereza pedir online algo que no conozco bien).

Por lo demás, en general el capricho compulsivo me ha salido bien. Como mascarillas de tejido, cumplen con su función de ser agradables e aportarle a la piel una dosis de hidratación adicional, sin más, ni esperaba yo más de este precio.

La fórmula de la esencia prácticamente no varía excepto por el ingrediente central de cada mascarilla, como se ve más adelante en las listas INCI: agua y glicerina, hidratantes / potenciadores de absorción, conservante/bactericida (fenoxietanol), agentes espesantes, fragancia, y varios extractos botánicos: verdolaga (calmante, rica en omega-3), extracto de pomelo, extracto de raíz de regaliz (calmante, antioxidante, ayuda a unificar el tono de la piel), extracto de albaricoque (fruta, no aceite de hueso), extracto de semillas de soja (antioxidante, calmante, antiedad), y extracto de acerola (fuente de vit. C).

Las mascarillas son de algodón un tanto grueso y suave, y venían bastante empapadas de esencia; no sobraba mucha en el envoltorio, aunque sí suficiente para rebañar el sobre y echarme lo que sobró por cuello, escote y manos. Bien.

sheet maskOs ahorro el espanto supervisto del selfie IGramero de #sheetmask. Baste decir que el corte de la mascarilla no es uno de sus puntos fuertes: una cara muy grande con una nariz muy pequeña, es decir, lo opuesto a mí.

El ajuste tampoco es ninguna maravilla: la frente es demasiado ancha y alta, y eso que yo de frente voy bastante bien servida… lo bueno es que así me hidrata la línea del pelo, supongo… la parte nasal está cortada para una nariz más fina y larga que la mía, y la máscara parece diseñada para una extensión de terreno más grande y alargado que mi carita, de modo que se queda floja en sitios, se amontona en otros… no es que sea un problemón, pero tampoco es una mascarilla especialmente cómoda de usar.

El envoltorio pone (en la versión coreana e inglesa) que hay que dejarla unos 20-30 minutos (la traducción al español pone que hay que dejarla entre 10-20 min); yo me la dejé unos 40 minutos mientras hacía otras cosas, hasta que se secó por completo. Por lo demás dejan la piel un poco con esa sensación extraña de habértela pintado con clara de huevo, pero también súuuper suave.

Ginseng

Recomendada para pieles apagadas y estresadas. Además del ginseng rojo contiene extracto de regaliz, que me gusta bastante.

El olor es leve y como medicinal-herbáceo, lo que cabe esperar de un ingrediente típico de la medicina tradicional coreana. No es ni de lejos una fragancia que enamore, pero tampoco me pareció molesta, y de todos modos tras unos minutos dejé de sentirla.

Tras quitar la mascarilla… nada en especial. Bueno sí, me quedó algo de rojez en la frente y las mejillas, que se disipó rápido. La piel, bastante suave, eso sí. Me di un toque de hidratante liviana en el contorno de ojos y las partes más propensas a secarse, y me fui a la cama.

Al día siguiente, pues tres cuartos de lo mismo. No vi las arruguillas de la frente, que suelen dejar de molestar cuando han bebido bastante, pero por lo demás no vi ninguna mejoría significativa en el tono de la piel. Tampoco había granitos, rojeces ni ninguna otra reacción negativa: bien.

Ver análisis en CosDNA.

Granada

Otro de esos ingredientes antioxidantes que a mí tanto me gustan… el envase de esta mascarilla la recomienda para proporcionar hidratación intensiva, elasticidad y firmeza. Por lo que a mí respecta, lo de hidratación intensiva sí que lo cumple; lo demás, una vez que llega una a cierta edad, pienso que no cabe esperarlo de ningún cosmético, por caro que sea (y este no lo es).

Ésta me parece que traía aún más esencia que la de ginseng rojo… con lo que quedó en el envoltorio me sobró para embadurnar cuello, escote y manos.

Olor: perfumero-sintético, típico de la idea que tienen muchas marcas cosméticas del aroma “frutal”. En fin, al igual que con la otra mascarilla, la fragancia no me pareció especialmente molesta, y al cabo de unos minutos dejé de sentirla.

Me la puse tras volver de un viernes de cerveceo, terraza y trasnocho, cosa que al día siguiente se me nota en la cara. Al retirarla, no vi rojeces ni nada, la piel se veía hidratada y con buen aspecto; al día siguiente, mas o menos lo mismo, aunque tampoco nada del otro jueves.

Ver análisis en CosDNA.

Coenzima Q10

Recomendada para hidratar y recuperar la piel cansada, mejorar la elasticidad, firmeza y el aspecto de las arrugas. Yo aún no tengo arrugas profundas, pero sí líneas finas en la frente y entrecejo.

Me la puse la noche del 18 de enero, una fecha que a mí no se me va a olvidar, ya que fue el Día que Nevó en Murcia. Puedo decir que viví para verlo, y dudo seriamente que vuelva a ver esto en la vida. Me hizo ilusión, para que lo voy a negar… no tiene nada de especial coger el coche y ver nieve a partir de Albacete and beyond, pero en Murcia sí… vaya si lo tiene.

Visto en tuiter… Los Infiernos están como a cuarenta minutos de mi casa, y se han helado. A partir de ese momento considero posible cualquier cosa.

El caso es que por muy bonica que fuera la nevada, el tiempo tan insólito no le sentó nada bien a mi piel y por la noche tenía la cara roja. Así pues, decidí ponerme la mascarilla de colágeno y Q10.

Olor: bastante parecido al de la mascarilla de granada. Un tanto artificial, y aunque a mí personalmente no me parecía molesta la fragancia, sí puede resultar problemática para algunas pieles, aviso.

Tras quitármela a los 45min, la rojez había desaparecido, sólo quedaba algo en la frente, y la piel se veía más lisa e hidratada que con otras mascarillas que he usado.

No sé si atribuírselo a la mascarilla o al frío (probablemente más a esto último) pero el caso es que al día siguiente tenía pielecillas muy menudas por toda la cara. Nada demasiado grave: el hidratante las desterró a todas. Por lo demás, igual que con las otras mascarillas: las líneas finitas de la frente no se veían por ninguna parte, pero no mucho más.

Ver análisis en CosDNA.

Té verde

Indicada para calmar y reducir rojeces e irritaciones, y controlar la producción de sebo. Ésta la probé un día o dos antes de venirme la regla, ya que debido a eso tenía un par de granitos impertinentes, de esos que se quedan justo debajo de la piel amenazando con hacer aparición, precisamente el día antes de una cena a la que estaba invitada.

Olor: algo extraño e indefinible, aunque muy tenue y desapareció bastante rápido.

Al pasar unos minutos sentí algo de calor en la cara. Malo. Por suerte la sensación se aplacó rápido.

Al quitármela no vi las rojeces que me temía encontrar, de hecho me había disminuido las que tenía (se ve que mi cara tenía sed, la pobre… ) Por otra parte, los brotes que amenazaban con aparecer al final no fueron a más, pero ahí siguieron agazapados debajo de la piel un par de días más.

Ver análisis en CosDNA.

Colágeno

Mascarilla “anti-edad”… jajajajaja. En fin… de las que probé, esta es la que tenía el olor más extraño, que cabría definir como “vino de 3€ del supermercado”. Al igual que las otras, el olor se atenúa pronto, lo cual es de agradecer.

En cuanto a hidratación, hidrata bastante bien, yo diría que fue de las mejores que probé en ese sentido. Las líneas finitas del entrecejo desaparecieron tras beberse la esencia y la piel se sentía tersa y elástica, y así siguió durante los dos días siguientes.

Ver análisis en CosDNA.

Áloe

El aroma es casi imperceptible, así que de todas estas, es la que recomendaría yo a quienes les agobian las fragancias en productos faciales… pero ojo, que aparece “Perfume” en la lista de ingredientes, así que si tu problema con este componente no es que te moleste el olfato sino que te irrita la piel, conviene tenerlo en cuenta. En mi experiencia, junto con la de colágeno es de las mascarillas que más hidratan.

Ver análisis en CosDNA.

 

Jalea real

Tengo una relación amor-desencanto con todos los productos que lleven este ingrediente… me basta ver que un producto anuncie que contiene jalea real, miel o propóleo, para que me entren unas ganas irracionales de usarlo, aún sabiendo perfectamente que nunca ningún producto de este tipo me ha dado ningún resultado que valga la pena mencionar (ni bueno ni malo); objetivamente y más allá de lo anecdótico, tampoco he dado con ninguna publicación (convincente) que me confirme de manera concluyente los beneficios de la jalea real en fórmulas cosméticas.

En ese sentido, esta mascarilla no se diferencia de tantos otros productos similares que he probado. Curiosamente, esta no tenía aroma a miel, sino una fragancia bastante parecida a la de la mascarilla de colágeno. Hidrata bien, sin crear problemas de rojeces o demás. Por otra parte, no le encuentro ningún otro efecto destacable, más allá del plus psicológico que me aporta incluir productos mieleros en mis rituales de cuidado.

Ver análisis en CosDNA.

Puntuación general: 3.5 puntos. ¿Volvería a comprarme alguna de estas mascarillas? No sé… están bien, pero tampoco me entusiasman como para justificar el gasto, por pequeño que sea, ni para usarlas regularmente… como mucho volvería a pillarme alguna (probablemente la de áloe o colágeno, que son las que mejor le han ido a mi piel) en caso de necesitar una dosis de hidratación extra para algún evento especial… en general, como ya dije anteriormente no soy muy de mascarillas, confío más en una buena esencia hidratante o sérum ligero usado con frecuencia.

1 punto: ¡No! Nunca más, ni aunque me lo regalasen, o me pagasen para usarlo.
2 puntos: Dejé de usarlo tras el período de prueba y es muy improbable que lo compre otra vez. Podría ser justo lo que buscas, pero a mí personalmente no me sirve en absoluto.
3 puntos: Ni frío ni calor. Terminaré el envase que compré, pero dudo que repita. Podría ser justo lo que buscas, pero a mí no me ha servido de mucho.
4 puntos: Me gusta. Está bastante bien y cumple su función. Es posible que repita, si no encuentro algo que me guste más.
5 puntos: ¡Lo adoro! Cumple su función de maravilla, es un placer usarlo, y se ha ganado su sitio en mi rutina de belleza.

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2 comentarios

  • ¡Hola! Acabo de descubrirte y además de gustarme tu blog, me ha parecido una entrada completísima y con su toque de humor, como me gusta a mi. Me quedo por aquí.
    En el formato que nos cuentas, me gustan muchísimo las de MIssha, ya he comprado en varias ocasiones incluso online.
    Un besazo!

    • ¡Bienvenida Noelia! Gracias por pasarte por el blog… nunca he probado ninguna mascarilla de Missha, pero como tengo alguna comprilla pendiente en la web, pues lo mismo cae alguna sheetmask en el saco, a ver que tal…

¡Gracias por comentar!