Coco-atracón: cuidado corporal con sabor a coco – Sephora y Marnys

En uno de mis últimos paseos por Sephora le estuve echando el ojo a la Color Line que lanzaron no hace mucho, y en especial al bálsamo labial con extracto de leche de coco… al final decidí no llevármelos, aunque la tentación fue tremenda, ya que ADORO el aroma a coco, pero le tengo miedo al aceite por lo comedogénico que es, así que evito cualquier producto facial que lo lleve; sólo lo admito en productos de cuidado corporal.

Como me quedó la curiosidad, me metí en la web de Sephora a ver la lista INCI de los productos para decidirme… en la web española de Sephora no se molestan en incluir la lista de ingredientes como debería ser (uf, como detesto que las empresas no se esfuercen en hacer pública y accesible esta información al consumidor), pero afortunadamente en la web EEUU si se han tomado el trabajo de hacerlo.

Sephora coconut body lotion

Loción corporal con extracto de leche de coco, de Sephora.

El caso es que tal como me temía, algunos de los productos faciales de la Color Line llevan aceite de coco en su composición además del extracto de leche de coco (el agua micelar y las toallitas no). Aún así, como se había apoderado de mí el ansia por algo con aroma a coco, lo que fuera, acabé volviendo y me traje esta leche corporal (8.20 €) que huele de vicio, como a mí me gusta.

Loción corporal con extracto de leche de coco – Sephora

En realidad habría preferido la manteca corporal… las de Sephora me encantan, pero justo la de coco se había acabado cuando fui; la leche está bien, pero no me enamora como mis mantecas preferidas.

Sí tiene una ventaja interesante sobre otros formatos, y es el envase con dispensador: muuucho más cómodo y práctico que intentar sujetar un tubo de crema con las manos embarradas mientras dura la aplicación (como odio las cremas corporales en tubos, nunca las compro envasadas así por eso).

Sephora coconut body milkEl producto en sí es todo lo que debe ser una leche corporal: ligera y fluida, se absorbe en un abrir y cerrar de ojos, y la hidratación es bastante discreta. Me parece ideal para los días más calurosos, o para alguien que no soporte la sensación de cremas más pesadas, pero a mí en esta época aún se me queda un pelín corta para mi gusto.

El aroma a crema de coco, en cambio, me encanta: es dulce sin ser empalagoso (yo le noto como un toque a sal de mar, perfecto para esta fragancia), más bien moderado y dura un par de horas, lo suficiente para satisfacer mi capricho por oler a verano y despreocupación.

Ver análisis en CosDNA.

Mi puntuación para este producto: 4 puntos sobre 5. En general, está bastante bien y me gusta, pero aún así, seguramente la próxima vez que me vuelva a atacar el mono del aroma a coco busque otro producto para probar (como siempre, se aceptan sugerencias).

Aceite de coco Marnys

Aceite de coco Marnys

Aceite de coco Marnys

Como se ve que no tenía bastante con la leche corporal, luego en el súper me llevé esta media litrona de aceite de coco de Marnys para cuidado corporal (11,25€), para tener en la ducha… si es que a mí cuando me da por un tema, me da fuerte…

Tengo una especie de relación amor-desidia con aceites y cremas corporales, de cualquier tipo y aroma: realmente tiene que ser uno muy, muy malo u oler a rayos para que no me guste, pero luego muchas veces me da un poco de pereza aplicármelos, con todo y lo que me encantan. Por eso me llevé este aceite en este envase de pump supercómodo: lo tengo en la ducha para que se derrita con el calor, me lo pongo al salir y hala, hidratada.

El aceite de coco de Marnys no tiene aroma a coco, ni a nada en especial; normal, puesto que el aceite puro que normalmente se consigue en el mercado no huele a tarta de coco, ron Malibú, bronceador piña-colada, ni a nada de eso… si es así, y no os ha costado mucho, es muy probable es que os hayan vendido otra cosa. Ojo, el aceite virgen de coco sin refinar sí que huele, y es el que retiene más de los nutrientes y polifenoles del coco, pero suele ser algo más difícil de hallar y más caro, en consonancia con su calidad y el envasado que requiere.

En fin, que aunque éste sea refinado es aceite del bueno y de verdad, y es estupendo para quienes no sean de fragancias, sea la de coco o la de cualquier perfume en general, o para compartir con la familia.

La textura tiene como unos gránulos muy finitos que se disuelven al aplicar, y la sensación de este aceite no es demasiado grasa ni agobiante, mi piel la absorbe bastante rápido. Aplicado tras una buena exfoliación en la ducha es lo más… la piel como seda.

Por sacarle algún defecto, decir que para mi gusto no lo siento tan hidratante o tan nutritivo en mi piel como otros aceites que he usado… el de aguacate es mi preferido, pero sólo lo uso en invierno, mientras que el resto del año me gusta más el de hueso de albaricoque. Suelo comprarlos también de esta misma marca, que además es local, por eso no me lo pensé mucho para elegir éste producto.

Para el pelo en cambio, no he usado nada mejor: me ha venido como agua de mayo tras el invierno, ya que tenía el pelo algo maltratado por no poder prescindir del secador mientras duró el frío.

Me aplico un poco de medios a puntas de 20 a 30 min antes de lavármelo (en realidad, por ahí he leído que este tratamiento prelavado conviene dejarlo por una o más horas, pero no tengo paciencia, y la mayoría de veces tampoco tengo tiempo, ni siento que me haga falta). Por supuesto, las puntas abiertas no las va a cerrar, pero sí me mejora muchísimo el aspecto estropajoso y sediento de mis pobres puntas.

Aún me apetece dar con un aceite virgen de coco sin refinar para probar, pero en mi opinión, la relación calidad-precio del aceite de coco Marnys es muy buena y me está gustando mucho, así que es muy probable es que vuelva a por más cuando se acabe: le doy 4.5 puntos sobre 5.

1 punto: ¡No! Nunca más, ni aunque me lo regalasen, o me pagasen para usarlo.
2 puntos: Dejé de usarlo tras el período de prueba y es muy improbable que lo compre otra vez. Podría ser justo lo que buscas, pero a mí personalmente no me sirve en absoluto.
3 puntos: Ni frío ni calor. Terminaré el envase que compré, pero dudo que repita. Podría ser justo lo que buscas, pero a mí no me ha servido de mucho.
4 puntos: Me gusta. Está bastante bien y cumple su función. Es posible que repita, si no encuentro algo que me guste más.
5 puntos: ¡Lo adoro! Cumple su función de maravilla, es un placer usarlo, y se ha ganado su sitio en mi rutina de belleza

Y ya que hablamos de pelos…

… no puedo dejar de mencionar una de mis últimas obsesiones, aparte de lo del coco (pues sí, soy de esa gente… ): no me canso de admirar las sedosas, maravillosas y perfectas cabelleras de George Blagden y Alexander Vlahos en Versalles. Ya sé que llevan postizos y pelucas, pero yo es que no pararé de aceitarme el pelo hasta que el mío esté igual de regio y brillante.

Versailles George Blagden & Alexander Vlahos

George Blagden (Luis XIV de Francia) está guapo hasta con ese bigotito hormiguero… y Alexander Vlahos (su hermano Felipe I de Orleans) tiene también un algo que yo que sé… ©Zodiak Media Group · Incendio productions · Capa Drama

La banda sonora es también tremenda, no me la quito de la cabeza… toda la serie es bastante buena (aunque en mi opinión, no tanto como Los Tudor), pero en fin, os la recomiendo mucho si os va todo el rollo “vestuarios de época + intrigas de palacio”, a lo Desembarco del Rey.

 

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2 Comments on "Coco-atracón: cuidado corporal con sabor a coco – Sephora y Marnys"

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Noelia Cano Gomez
Guest

A mi el aroma del coco me gusta mucho también. El del gel de Natural Honey, por ejemplo, es muy rico pero tiene una textura muy líquida que no me convenció. FIcho la corporal de Sephora, aunque tengo varias en casa por gastar, entre ellas dos de vainilla que es mi “aroma fetiche”.
Un besazo!

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